Evangelio del día 29 de Enero de 2026.

Marcos 4, 21-25
En aquel tiempo, dijo Jesús a la muchedumbre: «¿Se trae la lámpara para meterla debajo del celemín o debajo de la cama?, ¿no es para ponerla en el candelero? No hay nada escondido, sino para que sea descubierto; no hay nada oculto, sino para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga».
Les dijo también: «Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene».
Hoy nos fijamos en la frase:
“¿Se trae la lámpara para meterla debajo del celemín o debajo de la cama?”
Jesús nos interroga hoy y pregunta como llevamos la luz que nos entregaron en el bautismo, si la ocultamos o la llevamos bien a la vista de todos. Si la utilizamos para dar testimonio de la Palabra o escuchamos y la olvidamos, o la escondemos por miedo al qué dirán, o quizá nos distraemos con las cosas del mundo y la utilizamos a conveniencia.
También nos pide que pongamos atención y cuidado al escuchar. No se trata de leer las Escrituras y pensar que ya hemos cumplido. Se trata de ponerlas en práctica en nuestra vida cotidiana, de meditarlas y que nos transformen, de hacerlas luz para los demás. Lo contrario es ocultarlas, esconderlas o utilizarlas superficialmente.
Nos pide atención cuando escuchamos la Palabra, y según la utilicemos así recibiremos. Nos invita a poner los dones recibidos a trabajar por el Reino, a servir a los hermanos.
También afirma que al que tiene se le dará. Esto quiere decir que la entrega a la misión, compartir con los demás, dar lo que recibimos conlleva recibir una vida más entregada, más íntimamente unida a Jesús y eso es recibir mucho más de lo que podemos dar. Lo contrario es perder ese regalo de Dios, que se irá apagando y diluyendo en una vida vacía.
Señor, ayúdanos a vivir nuestra fe con coherencia, sin ocultarla, con entrega a los demás para que ilumine tu Palabra y sea escuchada por todos los hombres
Adorado sea el Santísimo Sacramento.
Sea por siempre Bendito y Alabado. FVR.
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