28 de Junio de 2026. Una frase del Evangelio de cada día. “el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí”

Evangelio del día 28 de Junio de 2026.

Mateo 10, 37-42

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará. El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa».

Hoy nos fijamos en la frase:

“el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí”

Las palabras de Jesús hoy son exigentes. Hace una llamada de atención radical en la que nos deja claro que lo primero y por encima de todo, incluso de los vínculos familiares, es Dios.

Comprender y entender estas exigencias, puede parecernos duro e incomprensible. Puede parecernos que Dios es egoísta y solo quiere que le amemos a Él. No es esto lo que Jesús nos dice que tenemos que entender. Lo que Jesús quiere que entendamos es que tenemos que poner a Dios en el centro de todo, y a partiendo del amor a Dios ordenar nuestro corazón y repartirnos y entregarnos a los demás.

Tomar así la propia cruz, con fidelidad y confianza, teniendo como centro de todo a Dios, cada palabra, cada acción, cada gesto de amor que tengamos con el prójimo, aunque nos pueda parecer pequeño, tendrá un gran valor ante Dios y tendrá su recompensa.

Jesús nos recuerda es que tomar la cruz y seguirle, supone ser fieles a su Palabra y enseñanzas, amar y defender la verdad y vivir todo ello con coherencia. También supone sacrificios y renuncias; valentía y decisión; entrega, fuerza interior y humildad.

Señor, queremos tomar la cruz y seguirte, ser dignos discípulos tuyos y ponerte en el centro de nuestras vidas para que todo lo que hagamos por los hermanos quede purificado por tu amor y de frutos abundantes.

Adorado sea el Santísimo Sacramento.        

Sea por siempre Bendito y Alabado.                                               FVR.

Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *