29 de Julio de 2026. Una frase del Evangelio de cada día. “Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria”

Evangelio del día 28 de Julio de 2026.

Lucas 10, 38-42

En aquel tiempo, yendo de camino, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, en cambio, andaba muy afanada con los muchos servicios; hasta que, acercándose, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir? Dile que me eche una mano». Respondiendo, le dijo el Señor: «Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada».

Hoy nos fijamos en la frase:

            “Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria”

Jesús pone hoy en contraposición la escucha y el servicio. Y no es que quiera decirnos que lo más importante y único sea la escucha de la Palabra, sino que son dos aspectos esenciales para nosotros los cristianos.

Podemos pensar con bastante certeza que lo que Jesús nos dice, es que para llegar al servicio, primero hay que escuchar que es lo que Dios quiere de nosotros.

Las dos actitudes son inseparables. Ya hemos visto como algunos santos también entendieron que lo primero es orar y luego trabajar.

El reproche de Jesús a Marta, es cariñoso, y debemos entender que no solo debemos afanarnos en servir sin detenernos a escuchar y hablar con Dios. En un afán de servicio desmesurado podemos caer en la vanidad de creer que somos autosuficientes para hacer sin pensar que es el Espíritu del Señor el que nos guía, el que nos ayuda con sus enseñanzas a servir a los demás.

La actitud de María, es una actitud de escucha, de adoración al amigo al que tanto aman los tres hermanos. Es una actitud de acoger a Jesús en su casa y su corazón y de sentirse acogida y unida a Él, más allá de ponerle y agasajarle con manjares.

Nuestra actitud como adoradores nocturnos tiene que ser como la de María, primero orar y adorar al Señor Sacramentado y luego salir llenos de su misericordia y amor a servir a los hermanos.

Señor, haz que tu Palabra penetre en nuestro corazón y nuestras manos sean el fiel servicio de esa escucha.

Adorado sea el Santísimo Sacramento.                              

Sea por siempre Bendito y Alabado.                                               FVR.

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