14 de Octubre de 2026. Una frase del Evangelio de cada día. “abrumáis a la gente con cargas insoportables”

Evangelio del día 15 de Octubre de 2025.

Lucas 11,42-46

En aquel tiempo, dijo el Señor: «¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios! Esto habría que practicar, sin descuidar aquello. ¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas y las reverencias por la calle! ¡Ay de vosotros, que sois como tumbas sin señal, que la gente pisa sin saberlo!»

Un maestro de la Ley intervino y le dijo: «Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros.»

Jesús replicó: «¡Ay de vosotros también, maestros de la Ley, que abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros no las tocáis ni con un dedo!»

Hoy nos fijamos en la frase:

            “abrumáis a la gente con cargas insoportables”

Jesús nos enfrenta hoy a discernir sobre nuestra manera de vivir como cristianos.

Hace una crítica al cumplimiento de la ley sin amor y nos dice claramente que el mero cumplimiento de normas y ritos, sino van unidos a un profundo amor a Dios y a los hermanos, se traducen en una mera observancia exterior, en una práctica que no profundiza en el significado verdadero de ser discípulos de Cristo.

El fin y el significado último de la ley, del cumplimiento de los mandamientos, solo puede llevar a una relación íntima y profunda con Dios, si se realiza con amor.

Hoy Jesús nos pide abrir nuestros corazones a cumplir los mandamientos con amor, para comprometernos por amor con los hermanos más necesitados, los que sufren, los obligados a migrar, los enfermos, los descartados de la sociedad…

Jesús quiere que entendamos que por encima de los demás preceptos está el del amor y que intentar llevar una vida cristiana dejando a un lado u olvidando el amor, no es una vida de verdadero cristiano, de verdadero discípulo.

Dios nos da su amor gratuitamente y donde hay rigidez falta la libertad, al imponer, como hacían aquellos fariseos lo que hay que hacer según su criterio interpretativo de la ley. Imponer cumplimientos donde falta el amor es ir contra la libertad del Espíritu de Dios, contra la alegría liberadora de la Palabra de Dios y puede contribuir al desaliento de la vida cristiana.

Señor, queremos que nuestra vida cotidiana y nuestras prácticas religiosas sean expresión de corazones que cumplen libremente, con alegría y con amor con los mandamientos, practicando la justicia del amor con los hermanos.

Adorado sea el Santísimo Sacramento.

Sea por siempre Bendito y Alabado.                                               FVR.

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