14 de Febrero de 2026. Una frase del Evangelio de cada día. “los mandó por delante, de dos en dos”

Evangelio del día 14 de Febrero de 2026.

Lucas 10, 1-9 

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies.

¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saludéis a nadie por el camino.

Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa.” Y, si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en una ciudad y os reciben, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, en ella y decidles: “El reino de Dios ha llegado a vosotros”».

Hoy nos fijamos en la frase:

            “los mandó por delante, de dos en dos”

Jesús también nos manda hoy a nosotros, que vayamos por delante de Él, para que anunciemos el Reino con nuestros dones y capacidades. Tengamos muy en cuenta que lo importante es salir a la misión. Todo lo que hagamos, Jesús vendrá detrás a confirmarlo y  a arreglar lo que hayamos podido hacer mal o hayamos dejado incompleto.

Los destinatarios del envío a evangelizar son todos los hombres. El libro del Génesis habla de setenta y dos naciones, por lo tanto para nosotros el número setenta y dos significa  evangelizar y predicar a todas las naciones.

Ir de dos en dos, para nosotros debe de significar de tres en tres pues Jesús no nos abandona nunca. Como en la barca, aunque parezca dormido o ausente, Jesús siempre está ahí, a nuestro lado, dispuesto a auxiliarnos y ayudarnos.

Nos pide que nos pongamos en camino. Un camino que en estos momentos, como en casi toda la historia de la Iglesia, difícil y árido, necesitado de obreros que trabajen por llevar la paz y el amor de Dios a todos. Y aunque podamos tropezar en el camino, lo importante es salir, no quedarnos encerrados. Como decía el Papa Francisco “prefiero una Iglesia accidentada, que encerrada”, o como decía Antonio Machado, “el camino se hace al andar”.

También nos hace unas indicaciones para hacer el camino: ir ligeros de cargas, entregarnos con sencillez, con amor y humildad donde nos acojan. Como saludo desear la paz allá donde lleguemos. Como maleta solo tenemos que llevar un corazón limpio, sencillo y humilde.

La huella que tenemos que dejar en ese caminar es anunciar el Reino de Dios no solo con la palabra, sino principalmente con la huella de nuestra vida a imitación de la de Jesús. Él irá detrás confirmando y reafirmando nuestra misión.

Señor, hoy queremos ofrecerte nuestras oraciones y todo aquello bueno que podamos hacer, para rogarte por las vocaciones sacerdotales, religiosas y laicas, que tanto necesitamos.

Adorado sea el Santísimo Sacramento.                              

Sea por siempre Bendito y Alabado.                                               FVR.

Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *